Leyla Rincón, la mujer bajo el sombrero que defiende los humedales

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Por: Rolando Centeno T.

Investigador académico del Grupo Crea – Universidad Surcolombiana y Miembro correspondiente de la Academia Huilense de Historia.

(Fotografías, entrevistas y edición de audios a cargo de Farith Barreiro, periodista de Suregión)

 

El investigador y docente  Rolando Centeno, realizó para Suregión una reseña crítica del libro sobre la historia de los humedales de Neiva que reúne la indagación de muchos años de la profesora Leyla Rincón Trujillo y del profesor Humberto Rueda.  El texto, que lleva por título:  “Transformación de las microcuencas hídricas del oriente urbano del municipio de Neiva por el impacto del crecimiento urbanístico a partir del año 1961”, fue presentado por sus autores a la comunidad neivana el pasado 2 de Noviembre, en el auditorio Olga Tony Vidales de la Usco.

 

A lo largo del recorrido histórico en los últimos siglos y de las representaciones sociales que regionalmente se han construido en Colombia, un símbolo de evidencia mayor que significa al campesino, se ejemplifica en la tradición cultural del sombrero; muestra ello de humildad, orgullo y sobre todo valor por su identidad y arraigo con el territorio. Para el caso especial de esta reflexión, dicho sombrero tendrá significado en las iniciativas que abandera una mujer ejemplo por la defensa de la vida y el territorio, pero sobre todo, una mujer que durante décadas ha defendido los humedales.

El pasado 2 de noviembre del año en curso, la líder social, maestra, ambientalista y docente de la Universidad Surcolombiana, Leyla Rincón, junto con su compañero de vida Humberto Rueda, también docente de la mencionada alma mater, presentaron ante la comunidad de la ciudad de Neiva y el Departamento del Huila, su última realización académica denominada: Transformación de las microcuencas hídricas del oriente urbano del municipio de Neiva por el impacto del crecimiento urbanístico a partir del año 1961”. Investigación que al escudriñarla con total atención, promueve diversos sentimientos y reflexiones sobre el devenir, no solo de las zonas de importancia ambiental del oriente de Neiva, sino, de la ciudad en su conjunto, de la región Surcolombiana y del país en general.    

Inicialmente el texto promueve por medio de un lenguaje técnico, la invitación a una reflexión retrospectiva sobre el territorio. La temporalidad en la cual se inscribe el estudio, 1961 – 2018, necesariamente permite recrear un imaginario de cinco décadas que transcurrieron en el oriente de la ciudad de Neiva y que evidentemente transformaron el panorama ambiental, dejando consigo diversos escenarios que motivan interrogantes para indagar sobre las decisiones de actores institucionales en el marco de la protección ambiental.

Dicha temporalidad del estudio a la vez estimula el repensar el papel y la utilidad que debe tener la historia. Sin ser expreso en el desarrollo del estudio, dado que los propósitos centrales del trabajo se centran en gran dimensión desde situaciones técnicas, sí es importante contemplarlo desde un sentido que nos permite conocer el pasado del desarrollo ambiental de Neiva; cada acápite de la investigación, arroja información y resultados esenciales para realizar una descripción, sobre las actuaciones que en los últimos cincuenta años de vida institucional y social, han tomado unos y otros, y que en el sentido de la historia, es urgente revisar, no como un cúmulo de situaciones que se inscriben en el pasado, sino, como una fuente central para no repetir lo que no queremos que se repita.

Las reflexiones a las que nos convoca el trabajo, también se ubican en el marco de la esencia de lo ético en los aspectos ambientales. En él se develan múltiples cuestionamientos a las decisiones desatinadas que en su momento tomaron gobernantes locales e instituiones, con grave perjuicio para el equilibro ambiental y natural de los ecosistemas hídricos de la capital huilense.

Dichas anotaciones no culminan allí, así como los resultados del trabajo realizado, siguen bajo la mirada de mayor profundidad sobre el futuro de Neiva. En primer lugar, es necesario que los diferentes actores sociales institucionales y demás liderazgos sectoriales, confronten el marco normativo vigente relacionado con los aspectos ambientales de la ciudad. El Plan de Ordenamiento Territorial, más las interpretaciones y decisiones de las instituciones sobre las cuales recae la autoridad ambiental, poseen asimetrías o como lo menciona el trabajo, contradicciones, en la aplicación de las directrices en el ejercicio de la protección ambiental, lo cual ha generado una falta de responsabilidad por parte de las mismas; producto de ello, se generan interrogantes que el texto invita a resolver…¿Por qué la autoridad ambiental no requirió el reconocimiento del oriente de Neiva como “Ecosistema Estratégico Urban conforme lo estableció su Agenda Ambiental?

También es válido expresar que no conocemos la riqueza de lo que tenemos. Esta reflexión nos orienta a valorar la nutrida información sobre el inventario de especies sobre fauna y flora que contiene el estudio. Solo para el caso del registro florístico realizado en el área de estudio de las microcuencas El Chaparro y La Barrialosa, se identificaron  104 especies agrupadas en 73 géneros y 33 familias, de las cuales 5 familias se consideran representativas por poseer el mayor número de especies (68): Cyperaceae con 18 especies (17,30%), Fabaceae con 16 especies (15.38 %), Poaceae con 14 especies (13.46%), Malvaceae con 12 especies (11.53%) y Asteraceae con 8 especies (7,69%). El 65.38% de las especies identificadas  están reportadas como hidrófitas o facultativas de humedales.

De la misma forma, uno de los apartes del documento nos orienta sobre la importancia de poseer humedales en la ciudad, si se tiene presente que las proyecciones conforme a la dinámica del cambio climático para el Departamento del Huila, indican que para el año 2050 posibilemente la temparatura aumentará dos grados centígrados. En esas condiciones, “la presencia de humedales en el área urbana de la ciudad en condiciones donde la precipitación es de 1921 mm promedio anual y la temperatura promedio es 27.5 °C, hace que adquiera mayor relevancia la necesidad de protegerlos”.

Si bien se develan las cuestionadas actuaciones de la institucionalidad en aspectos ambientales, también es válido plantear la reflexión sobre el cómo planeamos el territorio respecto a la prioridades de vida. Es inocultable que el estudio refleja las afectaciones ambientales causadas por el desarrollo urbanístico mal planeado en el oriente de Neiva. Ad portas de realizar  la actualización del Plan de Ordenamiento Territorial de Neiva, se insta a todas las iniciativas que están directamente relacionadas con la participación ciudadana, a pensar el modo de conseguir unas mejores condiciones de vida para los habitantes de la ciudad, lo que nos obliga a repensar el territorio en una relación socio-ambiental. Como bien lo dijo el Doctor Forero en el prólogo del libro, debemos reconocer que…”se rompieron las artificiales barreras existentes entre las ciencias naturales y las ciencias sociales”.

 

Esperamos que el sombrero que lleva consigo la profesora Leyla, perdure como un símbolo de dignidad y reconocimiento a la humildad de los campesinos, y hoy más aún con la investigación que le entrega a la ciudad y a la región. Aunque muchos aprendimos a valorar en el conocimiento diario el significado de las flores amarillas de un chicalá, o a distinguir la evolución botánica de las hojas de un caracolí, sentimos que el mensaje de mayor significado es la defensa del territorio y la vida.

 

 

 

Galería Fotográfica Completa en el Siguiente Link: https://www.flickr.com/photos/156521829@N04/albums/72157697261584960

Los autores del libro nos comentan todos los por menores en la siguiente entrevista

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