Hilos de algodón, un tejido ancestral de San Agustín

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Por: Mauricio Suaza y Julian Riveraperiodistas de Suregión en Pitalito 

‘Las manos hablan’. Adriana Yurani Díaz Anacona, aún conserva la tradición de los tejidos, sus abuelos sacaban el fique, lo hilaban, lo cocían, lo teñían y después de todo el proceso se ponían a tejer los morrales, mochilas y chumbes.

Con sus delicadas manos que reflejan el trabajo que realiza cada día va formando el tejido, nos cuenta con alegría y orgullo lo que siente al realizar este trabajo que la llena de pasión, el amor que la envuelve al acariciar los hilos, sentir el movimiento de las tarjetas, ver cómo se entrelazan y poder construir un sinnúmero de historias.

Adriana Yurani Díaz Anacona es una artesana del municipio de San Agustín, Huila, ama de casa, carismática, soñadora y trabajadora.  El oficio  artesanal se ha aprendido de generación en generación, de hecho, Adriana Yurani adquirió de su mamá el arte de tejer, y eso la llevó a  enseñarle el arte a su hijo Sebastián Zúñiga Díaz, quien a sus 12 años, ha impulsado el conocimiento y el beneficio  de esta tradición.

La infancia de Adriana Díaz en el campo fue muy tranquila: correr, de subirse a los árboles, una infancia de salir a disfrutar de las quebradas, de los ríos.  Recuerda esos años y asegura que no tiene cosas que lamentar, vive muy agradecida con Dios, con la vida y con su familia.

Adriana no hace parte de un título o grupo indígena, pero si se considera indígena por ser de esta región, por ser oriunda y criada en San Agustín, por sus apellidos, por sus costumbres, por su arte. “Sí, soy indígena”, asegura sin titubeos.

Cuando un turista  se acerca a apreciar lo que hace Adriana, ella saluda y le da la bienvenida a La Pelota, un sitio turístico del municipio de San Agustín. En este lugar  es donde pasa la mayor parte del tiempo tejiendo y construyendo sus artesanías, es donde hace magia con sus manos. “Tengo un don, Dios me lo dio, lo que no puedo expresar con la boca, lo expreso con mis gestos”, dice Adriana.  Y agrega: “el tejido en hilo de algodón es todo manual y las manos hablan por sí solas”.

Con la cantidad y variedad de turistas que llegan a este sitio, Adriana Yurani Díaz Anacona ha desarrollado su propia forma de venta y de transmisión a sus clientes del proceso del tejido con el poco conocimiento de los idiomas extranjeros: “Sé cosas básicas, el saludo, los precios y si la persona queda impresionada con la explicación, con solo decir el precio, ya lo llevan”.

Adriana lleva trabajando en La Pelota tres años, y la describe como un lugar mágico, tranquilo, inspirador, en donde por algún motivo ajeno a ella las energías, los pensamientos, el aire puro y la parte espiritual le llenan el alma, así mismo quedan en cada tejido de hilos de algodón que ella realiza con mucho amor para cada uno de sus clientes.

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