Habitantes del barrio Trinidad en Pitalito piden la recuperación del Parque de los Periodistas

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Por: Mauricio Suaza y Julian Rivera, periodistas de Suregión en Pitalito

 

Entre la indigencia, la inseguridad y el olvido se encuentra el Parque de los Periodistas ubicado en la carrera séptima del barrio Trinidad en Pitalito.  Roberto Imbachí Reyes, lider comunitario,  solicitó que la Alcaldía y Policía Nacional tomen medidas efectivas para solucionar estos problemas.

Según Miguel Angel Mota, residente del  barrio, habitantes de calle y jóvenes consumidores aprovechan el espacio del Parque de los Periodistas  para el expendio y consumo de sustancias alucinógenas. También se han presentado otros actos delictivos como robos y atracos. Estas dificultades, según  Ángel Mota,  se vienen presentando desde hace varios años,  pero solo hasta ahora se ha llegado a un nivel crítico. El líder social expresó: “muchas personas de otros barrios han cogido el Parque como punto de venta de alucinógenos, y hemos tenido problemas con algunos jóvenes que nos han cogido las casas a piedra, porque hemos denunciado estos hechos”.

Roberto Imbachí,  Presidente de la Junta de Acción del barrio Trinidad, ha solicitado a las autoridades que se le preste la debida importancia a esta zona que cada vez es más conflictiva para los residentes del barrio, a través de varios derechos de petición radicados en la Alcaldía del Municipio y en la Policía Nacional, seccional Pitalito.

“Hemos pedido ayuda a la Secretaria de Planeación, a la Secretaria de Gobierno e inclusive también a las Empresas Públicas, pero en especial, hemos acudido a la Alcaldía en todas sus ramas, y hasta ahora no se han visto resultados realmente positivos. También hemos mandado varias notificaciones a la Policía, al comandante de Policía y pues no hay una respuesta realmente puntual. La Policía dice sí, sí y sí, pero cuando realmente los necesitamos, no están ahí, entonces esto es un llamado para que el Alcalde con todas sus secretarías hagan la función que tienen que hacer y es ponerle cuidado a la comunidad”, manifestó Imbachí.

Otros líos

Miguel Ángel Mota, mencionó otras complicaciones que se han generado a partir del consumo y expendio de alucinógenos en el sector: “El consumo de drogas en el parque hace que la gente ya no quiera ir al mismo, pues le da miedo.  Además, han  aumentado los robos en motocicletas y también en los apartamentos, por ejemplo,  en una semana han ocurrido tres saqueos a la misma vivienda. Por lo tanto, queremos trabajar con las autoridades para disminuir estos hechos delictivos y de inseguridad en torno al parque. Algunos dicen con sorna que el parque no es de los periodistas sino de los viciosos, y esa visión hay que cambiarla”.

Vídeo de un atraco en motocicleta captado por una cámara de seguridad instalada en el sector del parque.

Anteriormente, según el presidente de la Junta de Acción Comunal  del Barrio, el parque no tenía iluminación y esto convertía el lugar en un atractivo para los delincuentes, pero gracias a la oficina de Gestión del Riesgo hoy el parque cuenta con buena iluminación.

Derribar los muros de piedra que se encuentran en el parque es otra solicitud que hacen los habitantes del barrio, aseguran que esta estructura se presta para que los consumidores y delincuentes se escondan y cometan sus fechorías, pero la respuesta de la Administración Municipal es que tales muros son parte del patrimonio cultural del municipio.

Frente a ello expresó Roberto Imbachí: “queremos derribar esas tapias que se están convirtiendo en un estorbo y un escondedero de los consumidores, expendedores y al mismo tiempo de los atracadores. Acá hay una pared que aparentemente -dice la Secretaria de Gobierno- es un  patrimonio cultural, pero yo de patrimonio cultural no le veo nada a eso; unas piedras que prácticamente hacen parte de la misma delincuencia, entonces la comunidad ha solicitado a la Junta de Acción Comunal que derribemos los muros  para darle más claridad al parque”.

Para los habitantes del sector es indispensable la recuperación de este parque, no solo para que disminuyan los hurtos y malos olores por el consumo de drogas, sino para que las familias, los niños y jóvenes puedan salir a recrearse sanamente en este espacio, como lo hacían anteriormente.  Por ello es necesario que las autoridades actúen con prontitud sobre esta problemática que va en aumento y puede convertirse en algo inmanejable, los mismos vecinos del barrio expresan que todos los días ven nuevos expendedores y nuevos consumidores.

 

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