El mapa minero-energético y las consultas populares en el Huila

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Esta es la primera parte de un especial periodístico de Suregión sobre las repercusiones de la minería y el sector energético en el departamento del Huila, que se adelantan en el contexto de la aplicación de una política extractivista por parte del gobierno Nacional. En la segunda parte de este especial, analizaremos la situación del agua en el Huila.

Por: Carolina Torres y Luis Carlos Prohaños, periodistas SuRegión.

Colombia se encuentra en un contexto en el que la economía nacional basa su modelo de desarrollo en un extractivismo creciente, en el que la conflictiva relación medio ambiente- ser humano ha alcanzado su punto más crítico. La realidad ambiental del país  afronta los enormes  desafíos  del incremento de la explotación y exploración petrolera y un nivel cada vez más avanzado de estudios para la construcción de nuevas hidroeléctricas. Estas dos situaciones han sido posibles gracias a la cooperación entre agentes estatales como la ANLA, el Ministerio de Minas y las empresas multinacionales del sector que hacen presencia en el país. Los principales implicados en estas dinámica son los territorios regionales en los que se adelanta, y con ellos las comunidades que los habitan.

El panorama en el Huila da cuenta de un avanzado desarrollo del proyecto minero energético, impulsado por las condiciones ambientales del departamento: una región con el 54% de la diversidad de zonas de vida del país, y con ecosistemas que van desde el  Bosque Muy Seco Tropical, en la región de la Tatacoa, pasando por el Bosque Andino y alto andino, hasta escalar a las nieves del Nevado del Huila.

El departamento del Huila y su riqueza ambiental

El departamento del Huila se encuentra en el surrocidente del país; forma parte integral de la cuenca alta del río Magdalena y del macizo colombiano, exosistema que constituye la estrella hídrica más importante del país. Localizado entre  las cordilleras Central y Oriental,  a través del departamento del Huila se interconectan las  regiones Andina, Amazónica y Pacífica.

Gracias a esa diversidad natural , la región tiene una gran oferta de bienes y servicios ecosistémicos en los que se soportan el desarrollo regional y sus apuestas productivas (agropecuarias, turísticas, de energía y minería), así como el bienestar y la calidad de vida de sus habitantes. De acuerdo con los datos del DANE, en el año  2017 el departamento contaba  con una población de alrededor de 1.182.944 habitantes.

El desarrollo económico de la región ha estado asociado en las últimas décadas con la extracción de hidrocarburos y  la producción de energía eléctrica, principalmente. Sin embargo, durante la última década otros sectores han empezado a tener mayor representatividad dentro del PIB (Producto Interno Bruto) departamental, tales como la construcción, el comercio, la agricultura y la piscicultura.

Panorama Minero en el Huila

Según el Plan Nacional de Desarrollo Minero con Horizonte a 2025 del Ministerio de Minas a través de la Agenda Nacional de Minería, la participación promedio del sector minero en el Producto Interno Bruto (PIB) colombiano en los últimos años ha sido del 2.2%.

El sector está compuesto por distintos subsectores (según el Sistema de Cuentas Nacionales- DANE), entre los cuales el más importante es la extracción de carbón, con una participación anual en el PIB nacional de 1.3%, seguido por la extracción de minerales metalíferos (preciosos: oro, plata y platino; mineral de hierro y mineral de níquel, cobre) y los minerales no metálicos (azufre, minerales para la construcción y minerales de uso industrial, sal marina y sal terrestre y esmeraldas). Cada uno de los dos últimos subsectores  representa el 0.4% del PIB total colombiano.

El importante crecimiento de la minería durante la última década se debe en parte a la inversión extranjera directa que ha recibido el sector. Este fenómeno se explica a su vez por la alta liquidez de capitales internacionales durante la década pasada y principios de esta, acompañada del significativo crecimiento de las economías emergentes (China e India, entre otras), lo cual produjo incrementos en la Inversión Extranjera Directa en el mundo, en todos los sectores económicos, pero también en los de minas e hidrocarburos. Colombia no fue ajena a esta transformación.

El sector extractivo (que incluye tanto minería como hidrocarburos) contribuye en promedio con el 0,6% de los empleos del país, alrededor de 175 mil ocupados. Esta baja participación en el empleo del país puede ser explicada por las características propias del sector, el cual es intensivo en capital. Para minería se estima que el empleo generado es de casi 55 mil puestos de trabajo en 2015.

El Plan de Desarrollo Nacional tiene como objetivos explícitos consolidar el desarrollo minero-energético para la equidad regional que contribuya al aprovechamiento responsable de los hidrocarburos, contribuyendo al desarrollo sostenible; la expansión y consolidación del mercado del gas combustible; garantizar el abastecimiento de combustibles líquidos y biocombustibles; ampliación de la cobertura y calidad de la energía eléctrica; consolidación al sector minero como impulsor del desarrollo sostenible del país, con responsabilidad social y ambiental. Además, El Gobierno nacional se ha propuesto, en el mediano y largo plazo, aumentar las reservas y la producción de hidrocarburos con el fin de disponer de los recursos que le permitan dar continuidad a los programas sociales y a la inversión en infraestructura para aumentar la competitividad del país. Lo anterior corresponde a lo que el gobierno Santos denominó la “locomotora minero-energética”, como uno de los ejes de su plan de gobierno.

En el Departamento del Huila existe una infraestructura socio-económica propia en lo que se refiere a su potencial gasífero o petrolífero, que lo ubica  entre los primeros departamentos productores de hidrocarburos, con reservas probadas de 385.7 millones de barriles. El Huila por su ubicación geográfica y sus caracteríticas geológicas es una región petrolífera y ocupa actualmente el tercer lugar en producción a nivel nacional; la estructura petrolera se extiende a los municipios de Aipe, Palermo, Yaguará, Tesalia, Paicol, Gigante, Hobo, Campoalegre, Rivera, Neiva, Tello, Baraya y Villavieja, con un área de 289000 hectáreas, de las cuales han sido exploradas aproximadamente 120000 hectáreas. El Huila está localizado en la Cuenca Superior del Río Magdalena, territorio en el que se encuentran promisorias formaciones petrolíferas del país.

Los recursos del subsuelo proporcionan una oferta importante de minerales en la región, se destacan la roca fosfórica (47% de la producción nacional), rocas ornamentales importantes por su calidad (mármol, granito y arenisca), materiales calcáreos (caliza y dolomita), materiales arcillosos, de arrastre y de construcción, minerales no metálicos (bauxita, feldespato, etc.) y minerales metálicos ferrosos y no ferrosos (oro, plata).

Según el Informe de Caracterización de los Procesos Mineros en el Huila realizado por la Agenda Nacional de Minería en 2017, en el Departamento del Huila existen 229 títulos mineros vigentes. Según la fase de desarrollo de los proyectos, hay 15 en exploración, 11 en construcción y montaje y 203 en explotación. Por tipo de mineral: 6 títulos son de carbón, 2 de esmeraldas, 118 de Materiales de Construcción, 26 de oro y metales preciosos y 63 de otros minerales.

La producción minera del departamento de Huila proviene principalmente de los municipios de Tesalia, Palermo, Neiva e Iquira, en oro y plata; de los municipios de Agrado, Gigante, Palermo y Tesalia, en Materiales de construcción; en arcillas de Pitalito, y en roca fosfórica de los municipios de Aipe y Tesalia. Entre 2013 y el tercer trimestre de 2016, la participación del departamento en la producción nacional ha sido de 24% en roca fosfórica, 5,4% en materiales de construcción (arenas, gravas y recebo), 0,4% plata y 0,2 % en oro.

Para la vigencia 2016, el total de las regalías y compensaciones causadas y transferidas al Sistema General de Regalías (SGR), para el departamento de Huila y sus municipios beneficiarios, fue de $372 millones, de los cuales le correspondieron $39,8 millones como asignaciones directas. El 76,9% de las asignaciones directas de regalías proviene de la explotación de metales preciosos, el 15,6% de materiales de construcción, el 6,2% de roca fosfórica y el 1,3% de otros minerales.

La Escuela de Formación Social por la Defensa del Territorio, coordinada por la docente y Concejal de Neiva Leyla Rincón, construyó una serie de mapas que presentan la situación de explotación y exploración minera en cada municipio del Huila. A continuación, un mapa interactivo que da cuenta de esto:

Teniendo en cuenta la gráfica anterior se concluye lo siguiente con relación al panorama municipal de exploración y explotación mineroenergético:

 

La Asamblea Departamental envió un derecho de petición a la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), indagando si en algún municipio del Huila se ha otorgado o se encuentran en trámite licencias y/o otros permisos ambientales con el fin de desarrollar proyectos de exploración petrolera bajo la tecnología de fracturación hidráulica, más conocida como “Fracking”. Ante esta solicitud la ANLA respondió: “(…) Por parte de esta Autoridad no hay trámites en curso ni se ha otorgado Licencia Ambental alguna relacionada con proyectos de explotación petrolera bajo la tecnología de fracturación hidraúlica ‘fracking”.

“Con la respuesta de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales terminamos con la desinformación que existía hasta hoy y por lo tanto hacemos claridad. Esta respuesta es muy positiva para los intereses de nuestra región y para la conservación del medio ambiente”, expresó Sandra Hernández, Presidenta de la Asamblea Departamental.

Acuerdos municipales y consultas populares en el Huila

La Sentencia 445 de 2016 de la Corte Constitucional ratificó la competencia de los entes territoriales, municipios y comunidades para que a través de consultas populares y acuerdos municipales protejan y definan el uso del suelo de sus territorios y prohíban cualquier tipo de actividad minero energética que afecte el patrimonio ecológico.

Hasta la fecha en el territorio nacional se han hecho nueve consultas populares sobre proyectos mineros e hidrocarburos en Piedras y Cajamarca (Tolima), Tauramena (Casanare), Cabrera y Arbeláez (Cundinamarca), Cumaral (Meta), Pijao (Santander), Sucre y Jesús María (Sucre); cabe resaltar que en todas las consultas la comunidad manifestó un rechazo rotundo a los proyectos minero-energéticos en su territorio, lo cual llevó a la parálisis de los mismos.  Actualmente, hay seis consultas suspendidas y 54 en marcha en todo el país. En el caso del Huila se está adelantando un proceso de consulta popular en Oporapa.

“En el Huila hay once acuerdos municipales para realizar consultas populares que se encuentran demandados por el Gobierno Nacional, y que abarcan municipios donde se tienen determinados proyectos hidroeléctricos y de explotación minera. Eso implicaría que a las transnacionales se les daría vía libre para que adelanten proyectos de minería a gran escala en 25 municipios del Huila y en las 11 áreas que comprenden 17 municipios para hacer exploraciones de petróleo mediante fracking”, sostiene Miller Dussán, coordinador del Movimiento Defensores del Territorio y miembro de ASOQUIMBO.

Lo anterior constituye una preocupación para los habitantes de los municipios donde se contempla  desarrollar proyectos minero energéticos. “Si se siguen afectando los ríos y fuentes fluviales, la pesca artesanal se verá afectada y con ello muchas familias que dependemos de ese oficio”, señala Alirio Perdomo, Presidente de la Asociación de Calandreros del Magdalena, que agrupa a los pescadores artesanales.

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