De jóvenes para jóvenes

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Por: María Paula González Paque

El semillero de investigación “Comunicación, Educación y Cultura”, del cual hacen parte estudiantes del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Surcolombiana, participó el pasado 9 y 10 de noviembre de la II Bienal Iberoamericana de Infancias y Juventudes en la ciudad de Manizales, con ponencia en dos ejes de discusión: Participación Juvenil en la Educación y Políticas Públicas de Juventud. En medio del intercambio cultural, de saberes y experiencias, indagaron acerca de la participación juvenil con ponentes de otras latitudes de Colombia y de Sur América.

¿Cuál es la realidad de los jóvenes?bienal-f

El ser joven no es un trampolín a la adultez, hoy más que nunca surge la necesidad de actuar, de participar dando soluciones a problemáticas de las comunidades. “Nadie conoce más su casa que quién la habita”, y así mismo pasa con nuestro territorio, al desconocerlo no logramos sentirnos identificados con él, por lo tanto no logramos transformarlo en el territorio que necesitamos, que anhelamos.

En el Departamento del Huila, con la ley 1622 de 2013, se busca divulgar los derechos de los jóvenes y fijar una mayor articulación entre las entidades nacionales y regionales para garantizar el ejercicio de esos derechos, intentando “Garantizar el reconocimiento de las juventudes en la sociedad como sujeto de derechos y protagonistas del desarrollo de la Nación desde el ejercicio de la diferencia, autonomía y educación, fortaleciendo sus capacidades y condiciones de igualdad de acceso que faciliten su participación e incidencia en la vida social, económica, cultural y democrática del país”. Articulo 2 (Estatuto de ciudadanía juvenil).

Con el pasar de los días, somos más conscientes que los jóvenes hoy quieren ser partícipes de las nuevas realidades, aun así el papel del joven es también observarla para con ello renovarla. Cuando se habla del sector juvenil, muchos se expresan bien o mal, pero ¿Qué quiere está generación?, la mayor parte de la población juvenil expresas sus necesidades hacia las oportunidades, educativas, culturales, deportivas, laborales y políticas, también, que las generaciones anteriores respondan a lo que los jóvenes deben y quieren ser.

Esta nueva generación se considera como actores en constante cambio, es por esto que no encaja en una sociedad conflictiva, corrupta y polarizada atada a un pasado “porque es mejor malo conocido que bueno por conocer”. Como jóvenes representan, y  asumen un papel importante en la sociedad, son un sector, un actor, un sujeto colectivo, participativo, y político. Un sector que crece, tanto así que por sus necesidades han decidido organizarse para defender sus derechos y realizar actividades de participación.

La educación para jóvenes debería entonces tomar un rol más protagónico en los ámbitos institucionales, políticos y propios que contribuya a hacer emerger y fortalecer la organización estudiantil y el interés colectivo de los jóvenes por el pasado, el presente y el futuro, para que obtengan capacidades creativas y apropiación del desafío y de la necesidad de promover, participar, diseñar y gestionar políticas públicas desde la juventud.

La escuela es el segundo espacio de aprendizaje después del hogar y la familia, es desde ahí donde los jóvenes logran reconocerse como actores y hacer propias sus capacidades, y de esta forma tener la valentía de transformar las realidades que afrontan. No cabe duda que la educación es crucial para el desarrollo de la participación y que esta actúa, para mal o para bien, en este campo, potencia o  anula al joven como sujeto participativo y líder.

La educación que va más allá de los contenidos y logra motivar, despertar, promover las organizaciones juveniles, desarrollar o potenciar todas esas características de liderazgo que les permite tener a las jóvenes proyecciones a corto, mediano y largo plazo, adquiriendo y asumiendo compromisos sin dejar a un lado su responsabilidad académica, la expresión de sus sentimientos, pensamientos, posturas y emociones que por ende hacen parte de la etapa de un joven. La realidad de la participación juvenil no es ni blanca ni negra. Está llena de matices, pero puede y necesita ser mejor, por el país que nosotros queremos construir y que necesitamos transformar para las futuras generaciones.

Rita Ceballos, profesora de República Dominicana, quien lleva realizando un interesante proceso de estudio con los jóvenes para sus mejoras educativas, principalmente en educación pública, nos cuenta como es la participación de los jóvenes en la República Dominicana.

Amalia Abreum, profesora brasilera, manifiesta que el interés por la participación juvenil en las instituciones publicas es evidente, y que la burocracia es quien maneja todo el interés de los jóvenes.

Por su parte José Posada, psicoanálista y actualmente profesor de derecho en la Universidad del Bosque en Bogotá, hace énfasis en la importancia de la participación juvenil en Colombia y la falta de oportunidades que el mismo recibe.

 

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