¡A la calle por la educación!

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Angie Yamile Lozada Montaña

Paola Leguizamon Herrera

ENTREGA 4

El viernes 26 de octubre, la Universidad Surcolombiana se levantó jubilosamente con los ánimos y las energías enfocadas hacia la movilización que se estaba aproximando. Estudiantes gozosos y alegres, se preparaban en las ágoras junto al Hall, donde pintaron con colores y orgullo, frases que manifestaban la exigencia de garantías presupuestales para las universidades públicas. A medida de que se aproximaba la hora de la movilización, cada vez eran más las personas que nutrían la alegría y el sentimiento de resistencia que se alimentaba en el Alma Mater, se gritaban arengas y, a son de calle 13, rap y música punk la comunidad expresaba la resiliencia de la lucha estudiantil.

Alrededor de las diez de la mañana, las y los estudiantes se alistaron para tomarse las calles de la capital bambuquera de Colombia. Inicialmente, miradas llenas de curiosidad y expectativa, se concentraron en jóvenes con sus rostros pintados y vestidos de clown pertenecientes al comité de arte y cultura de la Unión Nacional de Estudiantes de Educación Superior, Unees, que junto a una carretilla cargaban frascos de pinturas para plasmar huellas en las paredes y vías de la ciudad, cómo “La educación no se vende, se defiende”. Sin embargo, esas huellas que se dejaron en los muros de la ciudad, más que exigir una educación pública de calidad, simbolizaron que el movimiento estudiantil renació, y está presente.

Al llegar a la carrera segunda con calle doce, la movilización se detuvo conformando un círculo humano para salvaguardar a los jóvenes vestidos de clown, que con pintura amarilla, trazaban ágilmente en el asfalto “La universidad nació en la calle y en la calle la defenderemos”. Culminando este acto simbólico, y a través del eco melancólico que emanaba la trompeta y los tambores, se dio a conocer un performance que representó el sometimiento de la educación pública frente al desfinanciamiento por parte del gobierno de Iván Duque. En este punto, se tenía planeado seguir hasta la calle décima con carrera cuarta y culminar en el parque Santander, sin embargo, la movilización se percató de que los vehículos no estaban pasando, de que los opitas no se estaban dando cuenta de la movilización; a lo lejos, se podía observar a la policía desviando el flujo vehicular con el fin de invisibilizar la protesta social. Este hecho cambió el rumbo de la marcha, que siguió su recorrido por la calle doce.

En la carrera quinta con calle doce, la movilización se plantó nuevamente en la vía, se formó un círculo para proteger a los artistas, pero esta vez, todos se sentaron en el suelo, para que las personas ubicadas en los edificios a la expectativa de la movilización, pudieran observar el performance por la educación pública. Al finalizar el acto, de las trompetas y los tambores florecían músicas más alegres y regocijantes, que dieron a la movilización un toque vivacidad, entusiasmo y gozo; el estudiantado se unió para danzar y disfrutar de su derecho a la protesta social.

Mientras seguían su marcha por medio de las danzas y las arengas, se llegó hasta la carrera séptima con calle diez, dónde se formó un círculo tres veces más grande que en las dos paradas anteriores. Allí, el vocero estudiantil con micrófono en mano, hizo un llamado a la población sobre la conciencia que se debe tener frente al desfinanciamiento de la educación pública por sumar números en el presupuesto para la guerra. Dentro de este círculo se encontraban artistas girando el rodillo por el asfalto, trazando una frase que se grita con orgullo “La educación del pueblo no se vende ¡se defiende!”, posteriormente, el círculo se llenó con danzas colmadas de euforia al ritmo del Ska.

La movilización continuó su rumbo por la calle décima, girando por la calle cuarta llegó al Parque Santander. Artistas vestidos de clown se encontraban pintando a un costado de la gobernación la frase “Con Duque no hay quién se eduque ¡A parar para avanzar!”, inesperadamente, estos desaparecieron, pues la policía por medio de sus radios, estaba montando un operativo para capturarlos; la movilización, consciente de que “La unión hace la fuerza”, se aglomeró, para que estos artistas callejeros se pudieran camuflar y huir de la fuerza pública. En el Parque Santander, la movilización se plantó aproximadamente una hora; posteriormente el estudiantado perteneciente a las comisiones de trabajo de la Unees, se dirigió a la Universidad Surcolombiana para continuar trabajando un horario de actividades artísticas y educativas que hicieran viable la continuación del paro estudiantil.

A mediados de las dos y media de la tarde, en las ágoras de la Usco, se iniciaron las prácticas coreográficas del “Taki taki por la educación”, donde se reunieron estudiantes de las comisiones de trabajo llenos de energía, con ganas de aprender y aportar, a ensayar el reggaetón que ha caracterizado el paro estudiantil de la Unees. Cuando la coreografía ya estaba montada, se decidió a las cuatro de la tarde, la reunión de algunas comisiones de trabajo, que tenían la tarea de articular actividades al horario de la siguiente semana. Todo iba en orden, las comisiones se encontraban reunidas culminando sus labores, no obstante, de manera imprevista a las seis de la tarde, las y los estudiantes se percataron de que Iván Duque lanzó un comunicado que dejó a la comunidad completamente desconcertada. Súbitamente el almuerzo al que fueron invitados las y los rectores de las universidades públicas por parte Duque, terminó en la firma de un acuerdo que “garantiza un incremento de recursos” a las Universidades públicas del país. El acuerdo entre el gobierno nacional y el SUE gira en torno a tres puntos:

  • Durante el actual gobierno, las transferencias de la Nación para funcionamiento de las instituciones de educación superior públicas, aumentan según el IPC más tres puntos porcentuales en el presente año 2019. Desde 2020 hasta 2022 el incremento será el IPC cuatro puntos porcentuales adicionales.
  • Los recursos para inversión con cargo del presupuesto nacional, llegarán a los 300.000 millones de pesos anuales para las instituciones de educación superior pública, lo que sumaría 1,2 billones de pesos adicionales para los cuatro años de gobierno.
  • Para este año, según Duque, el Gobierno añadirá los recursos de los excedentes de cooperativas establecidos en el artículo 144 de la reforma tributaria del año 2016 para el “fortalecimiento” de la educación.

Al escuchar el comunicado, analizar los tres puntos en los que gira el acuerdo, y escuchar que las y los rectores se comprometieron a hacer “pedagogía para que se normalice la actividad académica”, las y los estudiantes convocaron una reunión de emergencia de les representantes de las comisiones de la Unees en la Usco, dónde se esperó el comunicado de la postura de la Unees a nivel nacional frente a este acuerdo. Mientras la Unees definía si el paro nacional seguía en pie, la Usco se declaró frente al acuerdo: “Reprochamos públicamente el desconocimiento del movimiento estudiantil y profesoral, así como también se reprocha la invisibilización de los componentes no financieros del pliego de exigencias nacional.” además, recordaron que el paro total indefinido se aprobó en asamblea multiestamentaria general, y sólo en una asamblea de la misma magnitud, se puede levantar. Luego de unas horas la Unees lanzó un comunicado a la opinión pública, dónde declaró que el paro nacional estudiantil seguía vigente, e hizo un llamado a fortalecer los procesos de movilización a nivel nacional.

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